El seleccionador Gustavo Alfaro, que saltó del fracaso con Boca Juniors a la categoría de casi héroe con una selección ecuatoriana que armó sobre la marcha y con la que logró impactantes triunfos en 2020, puede pasar de héroe a villano por sus experimentos y errores, que el domingo le costaron a sus pupilos una dolorosa derrota.

Aunque transcurridas once jornadas Ecuador permanece en el tercer puesto de la clasificación sudamericana para el Mundial de Catar, con 16 puntos, la derrota del domingo por 2-1 ante Venezuela, último de la clasificación, ha encendido todas las luces de alarma en el país.

“Lamentablemente, las fallas que tuvimos en defensa y en ataque nos privaron de llevarnos un buen resultado”, dijo Alfaro en rueda de prensa tras el partido, antes de reconocer que este resultado “nos puede llegar a complicar”.

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