Los restos del atleta ecuatoriano Álex Quiñónez, asesinado en el sector conocido como Colinas de la Florida, en Guayaquil., fueron trasladados hasta Esmeraldas.

En el barrio donde vivió un tiempo el velocista olímpico, se vivieron escenas de dolor y consternación.

En medio de abrazos y lágrimas lamentaban la pronta partida del deportista.

El atleta, finalista en los 200 metros en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, fue asesinado la noche de ayer junto a un amigo suyo, Jojairo Arcalla, a tiros por desconocidos.

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