Un equipo de astrónomos ha descubierto un pequeño agujero negro fuera de la Vía Láctea al detectar su influencia en el movimiento de una estrella cercana gracias al telescopio Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO).

Es la primera vez que se utiliza este método de detección, desde las instalaciones del ESO en Atacama (Chile) para revelar la presencia de un agujero negro fuera de nuestra galaxia, y desde el ESO apuntan a que podría emplearse en el futuro para descubrir agujeros negros ocultos en la Vía Láctea y galaxias cercanas.

Eso ayudaría a arrojar luz sobre cómo se forman y evolucionan estos misteriosos objetos.

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