El argentino Gustavo Alfaro encendió el sueño mundialista de los ecuatorianos y también lo arriesgó con jóvenes con los que está con 23 puntos, a falta de cuatro unidades para ir al Mundial de Catar 2022, tras sacar entre seis y siete puntos de ventaja sobre sus inmediatos perseguidores.

El seleccionador arrancó las eliminatorias en octubre de 2020, con apenas un mes de entrenamientos, rescató a varios jugadores en vigencia luego del fracaso en su intento por acceder al Mundial de Rusia 2018, y los mezcló con algunos jóvenes con los que emprendió bien el proceso, con tres triunfos y una derrota.

Después del bajón en la reanudación en junio pasado de las eliminatorias suspendidas a comienzo de 2020 debido a la pandemia de la covid-19, el intrépido entrenador se la jugó dejando en el banco o fuera de convocatoria a los experimentados y amplió el radio de acción con el protagonismo de más jóvenes.

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