El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, envió este lunes la Ley de Desarrollo Económico y Sostenibilidad Fiscal para su publicación en el Registro Oficial, después de que un desacuerdo parlamentario diera vía libre a su entrada en vigor.

“La decisión procede bajo el sistema democrático del país, pues al ser una ley enviada con carácter económico urgente han transcurrido los 30 días que establece la Constitución para su tratamiento”, reza un comunicado emitido hoy por la Secretaría General de Comunicación de la Presidencia ecuatoriana.

La ley, que recoge un paquete de reformas fiscales, entrará en vigor por vía exprés después de que el pasado viernes la Asamblea Nacional no lograra pronunciarse ni a favor ni en contra del proyecto presidencial, dando paso así a su aprobación por defecto

La ley no fue “aprobada, negada, ni modificada”, dijo en una comparecencia el portavoz de la Presidencia, Carlos Jijón, al aclarar que la ley que establece una reforma fiscal contestada por varios sectores entrará en vigor por el trámite de ministerio de la ley una vez publicada.

Las reformas fiscales incluidas en la ley entrarán en vigor a partir del próximo 1 de enero y algunos de los tributos contenidos en la reforma comenzarán a cobrarse desde 2023.

El analista económico Alberto Acosta Burneo pronosticó a Efe que con la entrada en vigor de la legislación se espera una recaudación de 1.900 millones de dólares en el próximo bienio.

El suplemento fiscal era requerido para un próximo desembolso del Fondo Monetario Internacional (FMI), así como la continuidad de las enmiendas que Lasso acordó con la entidad multilateral tras llegar al poder hace seis meses.

Con las reformas se modifican los rangos de los impuestos a la renta para las personas y bajan las deducciones en gastos de los 14.000 dólares actuales a 5.000.

El Partido Social Cristiano (PSC) ha responsabilizado al Gobierno de llevar a cabo un “paquetazo”, mientras que la bancada correísta de Unión por la Esperanza (UNES) asegura que las nuevas directrices tributarias no pueden ser validadas por el trámite del ministerio de la ley.

Para el presidente ecuatoriano, quien llegó al poder en mayo, se tata de una victoria después del bloqueo parlamentario que vivió en septiembre y octubre, que le obligó a dividir en tres su proyecto bandera para reactivar la economía ecuatoriana.

Tras la aprobación de la reforma fiscal, ahora deberá preparar y presentar a votación otro paquete laboral, mucho más sensible aún, y más adelante, en el primer trimestre de 2022, tiene previsto someter a consideración de la Asamblea el de reformas a la inversión. En los tres casos pretende hacerlo por vía urgente. 

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