Sergio Ramos apenas ha disputado el equivalente a un partido, en tres capítulos diferentes, con la camiseta del París Saint-Germian, al que llegó hace medio año, acosado por las lesiones y por la precaución para evitar recaídas.

Al defensa central, que en marzo cumple 36 años, le está costando imponer su estatura de leyenda en las riveras del Sena, aunque el club sabe que su aporte puede ser clave en los momentos determinantes de la competición y, sobre todo, en la Liga de Campeones, objetivo máximo de los propietarios cataríes.

Por eso, todo está preparado para que Ramos esté en plenitud de forma el próximo 15 de febrero, fecha del partido de ida de octavos de final de la Liga de Campeones contra el Real Madrid, el club donde forjó su mito.

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