El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, reestructuró su Ministerio de Gobierno y lo escindió para crear la cartera del Interior, nombró a sus nuevos titulares en esas dependencias y agradeció a la saliente ministra Alexandra Vela, que dimitió.

En una ceremonia celebrada en el Palacio presidencial de Carondelet, en el centro de Quito, Lasso tomó juramento al hasta ahora asambleísta Francisco Jiménez como su nuevo ministro de Gobierno y al exjefe policial Patricio Carrillo como titular de la cartera del Interior.

El mandatario explicó que decidió dividir en dos el Ministerio de Gobierno para que cada área asuma competencias específicas.

El Ministerio de Gobierno se encargará exclusivamente de las relaciones políticas, las negociaciones del Ejecutivo con la Asamblea Nacional (Parlamento), con los gobiernos locales y con las organizaciones sociales.

El Ministerio del Interior, por su parte, se encargará exclusivamente de garantizar la seguridad pública, explicó Lasso.

El gobernante agregó que con estas designaciones se busca “fortalecer las filas del Gobierno” y generar puentes de diálogo con los diferentes grupos parlamentarios y sectores sociales, sin descuidar la generación de estrategias de seguridad ciudadana.

El mandatario finalmente agradeció a Alexandra Vela, que dimitió como titular del Ministerio de Gobierno por discrepancias con Lasso, según admitió en su carta de renuncia.

Vela defendía la posibilidad de que el Gobierno asumiera una prerrogativa constitucional denominada como “muerte cruzada”, por la cual el Ejecutivo puede disolver por una sola vez la Asamblea legislativa, pero convoca a elecciones generales anticipadas.

Esa posibilidad permite, además, que el Ejecutivo pueda gobernar mediante la expedición de decretos-leyes, bajo el control de la Corte Constitucional.

Vela consideraba que esa cláusula constitucional podía aplicarse luego que la Asamblea Nacional negara y archivara un proyecto del Ejecutivo para el impulso de las inversiones, considerado emblemático por Lasso para conducir su estrategia de desarrollo económico.

Lasso no se refirió a las discrepancias con Vela, a quien agradeció, pero dijo que en su administración primará el diálogo como forma de gestión.

Francisco Jiménez recordó que el de Lasso es un Gobierno comprometido con los ciudadanos y con la democracia, por lo que la gestión política no es una tarea fácil.

Jiménez destacó que del escenario político pueden surgir los “atajos populistas” y las “ilusiones autoritarias”, pero que el objetivo de la actual administración es crear un “país incluyente, diverso y próspero”, que combata las desigualdades y fortalezca las instituciones.

Aseguró que el diálogo será la estrategia del Ejecutivo, que tendrá siempre “las puertas abiertas” y pondrá “las cartas sobre la mesa” para hablar con los grupos parlamentarios, los gobiernos autónomos y todos los sectores de la sociedad.

Patricio Carrillo, un excomandante de la Policía, aseguró que el país tiene un “reto histórico” para garantizar la seguridad ciudadana y enfrentar la violencia en las calles.

Llamó a los ecuatorianos a integrarse en un “pacto de la seguridad” para enfrentar las amenazas de la “narcodelincuencia”.

Es el momento en que “la paz social sea la razón” del quehacer del Estado” y que se trabaje en la “reconciliación” del país, apostilló Carrillo. 

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